miércoles, 26 de diciembre de 2012

La buena literatura


Cuando algo está bien escrito, se nota. Eso le pasa por ejemplo a los libros de Jonathan Franzen, que los abras por donde los abras, dicen cosas que merece la pena escuchar, sáltándose incluso las dificultades que impone toda traducción. Os traigo un fragmento del libro Movimiento fuerte, escrito en 1992 (páginas 434-438), que podríamos llamar "Una forma de ver el capitalismo":

               Hacia finales del siglo XVIII alguien que recorriera los trescientos ochenta y cinco kilómetros entre Boston y Nueva York no atravesaba más de treinta kilómetros de zona arbolada. La gente llegada de Europa comentaba el hecho de que en América los árboles fueran tan escasos y tan raquíticos. Pensaban que el sueloo no era fértil. Se asombraban de que los americanos desperdiciaran monte en bien de unos beneficios a corto plazo o de ciertas comodidades. En los aserraderos sólo convertían en madera los ejemplares más altos y mejor formados; todos los árboles menos perfectos eran condenados al fuego o a pudrirse solos. Las familias compraban casas grandes y mal aisladas, ya fuesen de madera o de ladrillo cocido a leña (casas, dijo Bob, como las que aún hoy hacían las delicias de los turistas), y de octubre a abril tenían lumbres encendidas en todas las habitaciones.
               Un estadounidense blanco compraba tierras a los indios, y en seguida trataba de sacarles provecho: cortaba los árboles para tener madera o los quemaba para ceniza si había mucha demanda de ceniza en la zona. También podía ahorrarse trabajo matando sencillamente a los árboles y dejando que la pudrición los abatiera. Los cultivos en tierras antaño boscosas prosperaban durante unos años, pero sin árboles que capturaran nutrientes, y teniendo en cuenta que el granjero restringía sus esfuerzos a inmutables límites de propiedad, el suelo pronto se tornó infecundo. Era un mito, decía Bob, que los indios hubieran fertilizado tierras agotadas con pescado. La manera de que un vergel dure diez mil años es rotar los cultivos de campo en campo. Fueron los blancos quienes sembraron sábalos con sus semillas, y cuyos campos hedían de tal manera que los viajeros vomitaban en las cunetas.
               Privado de libertad de movimientos, el ganado agotaba el verde como no lo habían hecho los animales salvajes. Pisoteaba el terreno privándolo de oxígeno, disminuyendo la retención de agua. En Cape Cod no había dunas de arena cuando llegaron los europeos. Las dunas se formaron a partir de que las vacas mataran el pasto original y la capa de suelo superficial se quemara.
               Las tierras bajas, que los árboles al evaporar la lluvia a través de sus hojas habían mantenido secas durante milenios, se convirtieron en barrizales tan pronto se procedió a su desmonte; empezó a haber mosquitos, malaria y espinos. En terreno más elevado, sin la sombra de los árboles, el manto de nieve se fundía rápidamente y la tierra se helaba a mayor profundidad, reteniendo así menos agua cuando llegaban las lluvias en primavera. Las inundaciones estaban a la orden del día. Sin raíces y hojas caídas que estorbaran, la lluvia dejó la tierra desprovista de nutrientes. Impetuosos arroyos arrastraban la capa superficial de suelo hacia bahías y puertos. Los peces que estaban desovando se encontraban con diques y agua cuajada de barro. Pero en verano y en otoño, sin bosques que regularan e! Rujo de agua, todos los arroyos se convertían en torrentes se- cos y la tierra desnuda se cocía sol.
               Y así, aquella región cuya abundancia había mantenido a los indios y asombrado a los europeos se convirtió en menos de ciento cincuenta años en una tierra de pantanos malolientes, de vientos racheados, de granjas improductivas y panoramas sin árboles, con veranos sofocantes e inviernos crudísimos, llanuras erosionadas y puertos atascados. Una película de Nueva Inglaterra en tiempo continuo habría mostrado cómo desaparecía la riqueza de la tierra, la progresiva reducción de los bosques, la expansión del suelo estéril, todo el tejido de la vida en putrefacción, y se habría podido pensar que toda aquella riqueza se había desvanecido sin más, convertida en humo, en aguas residuales o transportada por mar hacia otros parajes.
               Pero si uno se hubiera fijado bien habría visto que la riqueza simplemente se había transformado y concentrado. Todos los castores del condado de Franklin (Massachusetts) se habían transmutado en un servicio de té de plata maciza ahora en un salón de Myrtle Street, Boston. Los inmensos pinos blancos de veinticinco mil kilómetros cuadrados de Commonwealth habían formado entre todos una sola manzana de casas de ladrillo en Beacon Hill, con ventanales y una auténtica flota de carruajes, candelabros llegados de París y sofás tapizados con sedas chinas, todo ello en menos de media hectárea de terreno. Una parcela que antaño había dado sustento a cinco indios se condensaba ahora en un anillo de oro en el dedo de Isaiah Dennis, el tío abuelo del abuelo de Melanie Holland.
               Y cuando Nueva Inglaterra estuvo totalmente desecada —cuando su abundancia original hubo quedado reducida a un puñado de barrios tan compactos que un dios podría haberlos ocultado a la vista con las yemas de sus dedos—, entonces los granjeros ingleses pobres que se habían convertido en granjeros estadounidenses pobres se mudaron a las ciudades para convertirse en trabajadores pobres de las fundiciones y las hilanderías que los poseedores de riqueza concentrada estaban construyendo para aumentar sus ingresos. Ahora una película en tiempo continuo habría mostrado una multiplicación de ladrillo rojo, la canalización de nuevos arroyos, la evisceración de una tierra árida en busca de arcilla y mineral de hierro, la contaminación del aire, la acumulación de cargueros procedentes de Charleston transportando algodón, la propagación de viviendas obreras, la propagación del hierro, las mareas de excrementos y orina, el exterminio de las últimas aves salvajes que cualquiera habría soñado comer, el humo de trenes que traían carne desde Chicago para alimentar a los obreros, la escarda de la tierra cultivable, la muerte definitiva de graneros y granjas a manos del recién abierto Medio Oeste, pero sobre todo: un aumento general de la riqueza. Samuel Dennis, el bisabuelo de Melanie, y sus cómplices industriales y bancarios habían aprendido a quemar no sólo los árboles de su propia era sino también los del carbonífero, disponibles ahora en forma de carbón. Habían aprendido a explotar no sólo la riqueza del suelo de su propia región sino también la de los algodonales de Missíssippi y los maizales de Illinois.
               —Porque en definitiva —dijo Bob—, toda la riqueza que una persona obtiene más allá de lo que puede producir por su propio trabajo nace sin duda a expensas de la naturaleza o de otras personas. Echa un vistazo. Echa un vistazo a la casa, al coche, a la cuenta bancaria, a la ropa que vestimos, a nuestros hábitos alimenticios, a nuestros electrodomésticos. ¿Podría haber producido todo esto el trabajo físico de una sola familia y de sus inmediatos antepasados y esa mil millonésima parte de los recursos renovables que les correspondía? Hace falta mucho tiempo para construir una casa de la nada; hacen falta muchas calorías para transportarse uno mismo de Filadelfia a Pirtsburgh. Aunque no seas muy rico, vives en descubierto. Estás en deuda con trabajadores textiles de Malasia y con montadores de circuitos impresos coreanos y con cortadores de caña de Haití que viven seis en una sola habitación. En deuda con un banco, en deuda con la tierra de la que has extraído petróleo, carbón y gas natural que nadie le podrá devolver. En deuda con los cien metros cuadrados de vertedero que soportaran la carga de tus desperdicios personales durante diez mil años. En deuda con el aire y el agua, en deuda por poderes con inversores japoneses y alemanes. En deuda con los biznietos que pagarán tus comodidades cuando tú estés muerto: que vivirán seis en una sola habitación, contemplando sus cánceres de piel y sabiendo, cosa que tú no, lo mucho que se tarda en ir de Filadelfia a Pittsburgh cuando vives en números rojos.


A ver quién se atreve ahora a escribir "otra forma de ver el capitalismo". Os dejo la zona de comentarios para que os animéis.

martes, 18 de diciembre de 2012

¿Otro fin del mundo?


Quizá se refieran a esta sensación de que no hay salida cuando dicen que viene el fin del mundo, pero no olvidemos que sólo es una sensación.

Cuando Fukuyama escribió "El final de la historia" en 1989 sobre los escombros del muro de Berlín, empezó el principio del fin. La desaparición del comunismo como opción hizo pensar que la única posibilidad era el capitalismo. El capitalismo ya despiadado de por sí se convirtió en capitalismo salvaje. Desde entonces entre las crisis y los neoliberales está claro que nos acercamos a una revolución que esperemos que no sea muy sangrienta, pero no parece que haya escapatoria. Unos pocos están intentando quedarse con todo y esperan que los demás nos quedemos mirando. No creo que cuele. Además está el pequeño problema de los recursos no infinitos que ponen un límite pase lo que pase.

Así que tenemos un fin del mundo servido, pero después de cada final viene un principio. El principio del día 22 de enero me parece que va a ser muy similar a lo que conocemos, así que no nos vale.

Pero si queréis pasar miedo de verdad, os recomiendo el Apocalipsis. El otro día en el Festival EÑE mi amigo Rubén lo elegió como texto de terror para leer aquella noche y da mucho canguelo.

¿Qué os sugiere a vosotros todo este tinglado del fin del mundo para el día 21?
Ponedlo en los comentarios antes de que sea demasiado tarde.



martes, 11 de diciembre de 2012

Transtempo


Esta foto es un fragmento de la portada del libro Transtempo de Cristina García Rodero, que es el catálogo de una exposición suya en el Círculo de Bellas Artes en 2011.
¿Cuál imagináis que es la historia de la imagen?

martes, 4 de diciembre de 2012

Como decirle adiós

Siguiendo la estela de los Ejercicios de estilo de Queneau, Cecile Slanka tuvo la idea de rentabilizar la escueta carta de despedida con que su novio la dejó.
Pero antes de convertirla en libro, simplemente se puso a escribir notas y más notas parodiando la de su ex, dejando caer en ellas su malestar y su mala baba. Os dejo unos ejemplos:


Hipocorístico

Bichito mío,
Mi canelita en rama, mi pastelito de miel, mi cariñito, mi bomboncito, mi único amorcito, mi pulguita, mi gordito tierno, mi tesorito, mi pelusita, mi nenito, mi preciosidad, mi cosita bella, mi hermosura, mi gatito lindo, mi osito de peluche, mi angelito, ¡mi Pablito lindo!
¡Gisèle! Por todos esos sobrenombres estúpidos que me endosas desde hace años, ¡¡¡te dejo!!!
Adiós, dulce bromuro de mi corazón.
                                Pablo

Ambivalente


Boris,
Te quiero por:
tu insaciabilidad sexual,
tu independencia de espíritu,
tu humor serio pero burlón,
la singularidad de tu carácter,
tu increíble erudición,
tu cautivadora profesión,
tu familia fuera de lo común,
y por las mismas razones, te dejo.
Adiós.
                                 Nadège

Vándala

Fernando,
¡Te dejo el coche en el estado en que has dejado a mi corazón!
                                   Martine

Ambiguo

Mi putita linda,
adivina quién te deja:
¿Pierre o Patrick?
                                    P.

Sádica
Hector, como sé por experiencia que lo más doloroso cuando a uno le dejan es no entender bien las razones, no te daré ninguna.
                                    Mathilde
 

La verdad es que resulta una buena alternativa a los Epigramas de Ernesto Cardenal. Animáos a añadir vuestras despedidas con el estilo que elijáis u os salga.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Diccionarios


El ejercicio de hoy es simple:
elige dos o tres palabra y defínelas a tu manera. Un ejemplo podría ser éste:

CLUB:
conjunto de personas al que no pertenecería nunca Groucho Marx.

DE:
preposición que indica propiedad, contenido, origen, ascendencia, relación.

ESCRITURA:
A. Endiosamiento del hombre al querer atrapar en arcilla, papel, tela o formato digital las palabras que en teoría corresponden a los pansamientos que alguien cree que una vez tuvo.
B. Origen de la contabilidad y de los bancos.

Nos vemos el día 4 de diciembre a las 19 h en la Biblioteca de Guadalajara.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Ejercicios de estilo

Una forma de contarlo es ésta:

Notaciones

En el S, a una hora de tráfico. Un tipo de unos veintiséis años, sombrero de fieltro con cordón en lugar de cinta, cuello muy largo como si se lo hubiesen estirado. La gente baja. El tipo en cuestión se enfada con un vecino. Le reprocha que lo empuje cada vez que pasa alguien. Tono llorón que se las da de duro. Al ver un sitio libre, se precipita sobre él.
Dos horas más tarde, lo encuentro en la plaza de Roma, delante de la estación de Saint-Lazare. Está con un compañero que le dice: «Deberías hacerte poner un botón más en el abrigo.» Le indica dónde (en el escote) y por qué.


... pero hay muchas otras formas incluido el caligrama de la imagen:


Onomatopeyas
En la plataforma, plas, plas, plas, de un autobús, tuf, tuf, tuf, de la línea S (en el silencio sólo se escuchaba un susurro de abejas que sonaba), ¡pii!, ¡pii!.. pintarrajeado de rojo, a eso del medio ding-dong-dingdong día, gemía la gente apretujada, ¡aj!, ¡aj! Y he aquí quiquiriquí que un gallito gilí, jtururú!, que, iPuaf!, llevaba un sombrerucho, ¡fiu!, se volvió cabreado, brr, brr, contra su vecino y le dijo, hm hm: «Oiga, usted me está empujando adrede.» Casi se pegan, plaf, smasch, pero en seguida el pollo, pío, pío, se lanzó, izas!, sobre un sitio libre sentándose en él, ploc.
El mismo día, un poco más tarde, ding-dong-dingdong, vuelvo a vedo, junto a la estación, ¡fss!, ¡fsss!, ¡puu!, ¡puu!, charrando, bla, bla, bla, con otro efebo, ¡tururú!, sobre un botón del abrigo (trr, trr, precisamente no hacía calor...)
Y chim-pum.


Alejandrinos
Mediaba el mes de julio. Era un hermoso día.
Yo, solo, en la mañana, resignado subía
Al ómnibus completo de viajeros banales,
Muchedumbre aburrida de rostros casi iguales.
Había un vulgo errante municipal y espeso
Que al pasar empujaba anárquico y avieso.
Un joven petimetre de luengo y seco cuello
y sombrero sin cinta —que bien me acuerdo de ello—
Se enojó con un viejo al que gritó, nervioso,
Que cesara al momento de empujar tan ansioso;
y al punto raudo y serio viendo un asiento huero
Se lanzó de éste en pos, raudo como un velero.
Al cabo de dos horas y en la misma jornada
Me lo vuelvo a encontrar, del azar por jugada,
Hablando y departiendo con un supuesto amigo
Acerca de un botón que faltaba en su abrigo.


Exclamaciones

¡Ostras! ¡Las doce! ¡Hora de coger el autobús] ¡Cuánta gente! ¡Cuánta gente! ¡Qué apreturas! ¡Qué gracia! ¡Ese pollo! ¡Qué jeta! ¡Y qué cuello! ¡Setenta y cinco centímetros! ¡Por lo menos! ¡Y el cordón! ¡Vaya cordón! ¡No lo había visto! ¡El cordón! ¡Es lo más gracioso! ¡Sí, eso! ¡El cordón! ¡En el sombrero! ¡Un cordón! ¡Gracioso! ¡Muy gracioso! ¡Y mira cómo se cabrea! ¡El del cordón! ¡Con un vecino! ¡Lo que le larga!
¡Mira el otro! ¡Que le ha pisoteado! ¡Se van a dar de tortas! ¡Seguro! ¡A que no! ¡A que sí! ¡Dale! ¡Dale! ¡Párte le la cara! ¡Venga! ¡Atízale! ¡Mecachis en la mar! ¡No!
¡Se arruga! ¡El tío! ¡Y qué cuello! ¡Y qué cordón! ¡Mira cómo vuela al asiento! ¡Allá va! ¡El tío!
¡Mira! ¡Anda! ¡No! ¡No me equivoco! ¡Es él! ¡Seguro! ¡Allí! ¡Allí mismo! ¡En la plaza de Roma! ¡Delante de la estación de Saint-Lazare! ¡Paseándose de arriba abajo! ¡Y con otro tipo!¡Y las tontadas que le está diciendo el otro! ¡Que se añada un botón! ¡En el abrigo! ¡Sí! ¡Sí! ¡En el abrigo!


Ampuloso

A la hora en que comienzan a agrietarse los rosados dedos de la aurora, cabalgaba yo, cual veloz saeta, en un autobús, de imponente alzada y bovinos ojos, de la línea S de sinuoso periplo. Advertí, con la precisión y agudeza del indio presto al combate, la presencia de un joven cuyo cuello era más largo que el de la jirafa de pies ligeros, y cuyo sombrero de fieltro hendido estaba ornado con una trenza, cual héroe de un ejercicio de estilo. La funesta Discordia de senos de hollín vino con su boca hedionda por desdén del dentífrico;
la Discordia, digo, vino a inocular su maléfico virus entre este joven del cuello de jirafa y trenza alrededor del sombrero, y un viajero de borroso y farináceo semblante. Aquél dirigióse a éste en los siguientes términos: «¡Oígame, malvado ser, diríase que usted me está pisoteando adrede!» Así exclamó el joven del cuello de jirafa y trenza alrededor del sombrero y fue, presto, a sentarse.
Más tarde, en la plaza de Roma, de majestuosas proporciones, reparé de nuevo en el joven del cuello de jirafa y trenza alrededor del sombrero, acompañado de un camarada, árbitro de la elegancia, el cual profería esta crítica que me fue dado percibir con mi ágil oído, crítica dirigida a la indumentaria más externa del joven del cuello de jirafa y trenza alrededor del sombrero: «Deberías disminuirle el escote mediante la adición o elevación de un botón en la periferia circular. »


Raymond Queneau recoge en total 99 formas de contarlo en sus Exercises de style que nos llegan así de bien gracias a la traducción de Antonio Fernández Ferrer. Queneau es uno de los abuelos de este blog y os recomiendo leer todo lo que podáis de él y de su pandilla, OULIPO, con Perec entre ellos. Mientras tanto os invito a jugar inventando un estilo nuevo. A primera vista uno cree que la versión más certera es la primera, pero ¿a ojos de quién?

viernes, 16 de noviembre de 2012

Escribamos Intimidad otra vez



Buscando inicios intensos recordé éste. Os aseguro que el libro no baja en intensidad, pero también os digo que no es muy recomendable si vuestra relación de pareja está en crisis. O tal vez sí. A fin de cuentas la terapia de pareja sirve para ayudar a que la pareja siga junta o para ayudar a que se separe. 

Hanif Kureishi publicó este libro en 1998 y yo lo debí leer al año siguiente, cuando salió en España. 

El otro día en el Club hicimos el siguiente ejercicio: leímos el principio y después escribimos finales, continuaciones e incluso fragmentos previos para volver a escribir Intimidad. Así que aquí os dejo el principio traducido por Mauricio Bach y los comentarios vacíos para que escribáis vuestra parte de la nueva novela:


Ésta es la noche más triste, porque me marcho y no volveré. Mañana por la mañana, cuando la mujer con la que he convivido durante seis años se haya ido a trabajar en su bicicleta y nuestros hijos estén en el parque jugando con su pelota, meteré unas cuantas cosas en una maleta, saldré discretamente de casa, esperando que nadie me vea, y tomaré el metro para ir al apartamento de Victor. Allí, durante un periodo indeterminado, dormiré en el suelo de la pequeña habitación situada junto a la cocina que amablemente me ha ofrecido. Cada mañana arrastraré el delgado y estrecho colchón hasta el trastero. Guardaré el edredón impregnado de humedad en una caja. Y recolocaré los almohadones en el sofá. 

No pienso volver a esta vida. Me resulta imposible. Tal vez debería dejar una nota para decírselo: «Querida Susan: No voy a volver...» Tal vez sería mejor telefonear mañana por la tarde. O quizá podría venir a verla durante el fin de semana. Todavía no he decidido los detalles. Es casi seguro que no le comunicaré mis intenciones ni esta tarde ni esta noche. Lo voy a posponer. ¿Por qué? Porque las palabras son acciones y provocan acontecimientos. Una vez pronunciadas, no puedes retirarlas. Será algo irrevocable, y tengo miedo y estoy indeciso. De hecho, estoy temblando, y llevo así toda la tarde, todo el día. 

Ésta, pues, puede ser nuestra última tarde como una familia honesta, completa e ideal, mi última noche con una mujer a la que conozco desde hace diez años, una mujer sobre la que lo sé prácticamente todo y junto a la que no quiero seguir más tiempo. Dentro de poco seremos como extraños. No, nunca seremos eso. Herir a alguien es un acto de involuntaria intimidad. Seremos conocidos peligrosos con una historia en común. Aquella primera vez que ella puso su mano sobre mi brazo..., ojalá le hubiese dado la espalda. ¿Por qué no lo hice? El desperdicio, qué pérdida de tiempo y sentimientos. Ella ha dicho algo similar sobre mí. ¿Pero realmente hablamos en serio? Estoy hecho un completo lío sobre todas estas preguntas.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

¿Hoy huelga?


Hoy estoy de huelga.

Yo hago huelga porque estoy convencido de que protestar sirve y si no, que se lo digan a los de la plataforma Stop Desahucios y a los del Hospital de la Princesa. Por cierto, que sus métodos son para copiarlos.

Creo que si no protestas asumirán que tú acatas y yo no acato aunque discuta los motivos y los procedimientos de los sindicatos.

Creo que por ejemplo, un pais con menos impuestos para los que más ganan y con peor educación y sanidad pública será un país peor.

Creo que si la salida de este capitalismo es un capitalismo más salvaje, eso no es una salida, es una espiral.

Acabo de leer esté artículo y me he cabreado aún más. ¿Cuáles son vuestros motivos?

(Os pego un enlace de poesía y huelga, que se note que somos un club de escritura.)

martes, 6 de noviembre de 2012

Historias de avión


El otro día, por azares de la vida, pasé volando por encima de los Alpes y sus nieves perpetuas. En ese momento no me atreví a sacar el móvil por si me regañaban las diligentes y maquilladas azafatas, pero cuando pasamos por encima del mar y llegamos otra vez a la costa vi el cabo de Creus, Cadaqués y la bahía de Rosas y le hice un par de fotos. No os lo vais a creer, pero en el trayecto ví el circuito de Cataluña y el del Jarama. Los reconocí por una colección de cromos que hice hace treinta años. Ya sé que no tienen un gran valor cultural, pero es lo que vi y cuando fui a fotografiarlos habían pasado de largo; los aviones van rápido. Después pasamos encima del Tajo y de Trillo (ver foto) con sus inquietantes torres de refrigeración, y también vi la muela -mucho más chata desde el aire-, el colmillo, y el cerro de Hita.
Por un lado todo me parecía muy pequeño, pero también muy grande.

¿Nos contáis una historia de avión?

miércoles, 31 de octubre de 2012

¡Vaya! ¡Se nos ha acabado la exposición!


He disfrutado mucho paseando por la exposición de poesía visual de la Biblioteca y enseñándola a los amigos. Pero, parafraseando a la obra de Ana Ongil "¡Vaya! ¡Se me ha acabado la paciencia!" que podéis ver a la derecha de la vitrina, podría exclamar "¡Vaya! ¡Se nos ha acabado la exposición!" Como el botecito de paciencia de Ana, el de nuestra expo se ha vaciado y nos tendremos que ir con la música a otra parte.

Ahora toca idear una nueva exposición. Creo que a mí me apetecería ver una de objetos inventados con utilidades nuevas e insospechadas, como un buscador de rincones sombríos para el verano o un rascavidrios que fuera una mano izquierda con cinco afiladas uñas que dé mucha dentera al ejercer su función. ¿Qué exposición se os ocurre?
Supongo que si responde Leo Bassi nos ofrecerá su exposición itinerante en el Bassibus por lo peor de Madrid o algo aún mejor...

Ah, y recordaros que tenemos la primera sesión presencial del club de escritura en la Biblioteca de Guadalajara el martes 6 de noviembre a las 19 h.

martes, 23 de octubre de 2012

Huellas


La preparación de la exposición me ha dejado huella.
El otro día pisé la casa de Freud y al día siguiente salí en El País.
Desde que empezó la crisis se me ha puesto casi toda la barba blanca.
Me está costando volver del viaje que hicimos este verano, todavía.

¿Qué huellas veis vosotros?

¿A qué es bonita esta pieza de Naiyra?

Podéis vistar la exposición hasta el día 31.

viernes, 12 de octubre de 2012

Oxídate conmigo


Una de las piezas más intensas de nuestra exposición de poesía visual es ésta.

El ejercicio de hoy es escribir una declaración de amor o de amistad que contenga esta frase: óxídate conmigo.


lunes, 8 de octubre de 2012

Exposición de poesía visual en la biblioteca


Acabamos de montar la exposición "Poesía visual" en la Biblioteca de Guadalajara.
Tenéis todo el mes para disfrutarla de nueve a nueve excepto festivos y los sábados hasta las dos.
Es bonita, interesante y hay varias piezas interactivas...

viernes, 5 de octubre de 2012

Into the wild


La película Hacia rutas salvajes (Into the Wild) de Sean Penn comienza con esta cita de Lord Byron.

Este film nos cuenta una versión de la historia real de Christopher McCandless, un chico que terminó sus estudios universitarios en 1990 y abandonó toda servidumbre a la sociedad que lo había criado. Su ruta radical es como un autocastigo que ahonda las heridas de McCandless, pero también nos muestra el camino de la libertad en toda su desnudez. Mientras digiero la historia y encuentro los textos orginales, me ha recordado Walden, de Thoreau y esta frase suya en traducción libre:

"Me fui a los bosques porque quería enfrentarme a los hechos esenciales de la vida, porque quería ver si podía aprender lo que la vída tenía que enseñar, y porque no quería descubrir, cuando llegara mi hora, que no había vivido."

El ejercicio de hoy sería relatarnos una ruta salvaje que hayáis emprendido o que penséis emprender.

Muchas gracias, Alicia, por la película, y Teo, por hablarme la primera vez de Thoreau.



domingo, 30 de septiembre de 2012

Frase del mes XII


Ésta es de Platón:

La música es para el alma 
lo que la gimnasia para el cuerpo


Por cierto, este órgano está en Gante, o Gent, como lo llaman allí y la pieza que sonó aquel día era difícil de tocar y de escuchar, pero te zarandeaba.



martes, 25 de septiembre de 2012

Invitaciones


Finalmente el Club de Escritura tendrá su primera sesión presencial el día 6 de noviembre a las 19 h en la Biblioteca de Guadalajara. Estáis invitados.
Antes, el día 8 de octubre colgaremos la exposición Poesía visual, también en la Biblioteca de Guadalajara, Esta invitación sí que es buena y además podréis disfrutar de la exposición en horario de biblioteca hasta final de mes.
Os invito mañana a disfrutar de la lluvia.
También querría compartir con vosotros una mañana sin horarios.
Y desde luego, os invito también a salir a la calle y plantar cara a los antidisturbios, como un puñado de españoles están haciendo ahora mismo por todos.

¿A qué nos invitáis vosotros?

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Se oye un rítmico puf puf de fantasmas paridos...


Os propongo un interesante juego para toda la temporada:

Participar en el concurso de microrrelatos de la Cadena SER y de la Escuela de escritores. La cosa es sencilla. Hay que escribir un relato de 100 palabras como máximo partiendo de la frase del relato ganador de la semana anterior. Hay de plazo desde el jueves que es el programa de La ventana, hasta el domingo a las 18 h y así cada semana. También muchos detalles más, pero quedémonos con el juego. Entrad a esta página, inventad un microrrelato cada semana, colocadlo en los rectangulitos que hay para ello y compartidlo con nosotros en los comentarios.

De momento sólo está colgada la convocatoria de la semana pasada y supongo que el jueves colgarán la nueva.

Si estuviera abierto el plazo y no hubiera acabado el domingo, el microrrelato de esta semana debería empezar así: "Se oye un rítmico puf puf de fantasmas paridos..."

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Consejos de Ray Bradbury


Ha fallecido Ray Bradbury. Hace unos meses meses en OPEN CULTURE incluyeron este vídeo y lo resumieron.
En él Bradbury daba sus consejos para escribir. Os resumo algunos:

  • No empieces escribiendo novelas. (Empieza terminando lo que escribas.)
  • No tengas en mente hacer dinero. (De hecho él hizo voto de pobreza cuando decidió ser escritor.)
  • Vive en la biblioteca. (No en el salón de tu casa ni en tu precioso despacho bien iluminado.)
  • Líbrate de los amigos que no crean en ti. (Ya vendrán los críticos.)
  • Disfruta escribiendo. (Si no, es tontería.)
  • Recuerda que cuando escribes lo que estás buscando es que una sola persona venga y te diga "te amo por lo que haces".

¿Qué se os ocurre a vosotros?



viernes, 31 de agosto de 2012

Frase del mes XI



Se la atribuyen a Aristóteles:

Una golondrina no hace verano


A mi lo que muchas veces me recuerda el verano es una buena raja de melón. 

lunes, 20 de agosto de 2012

Simiocracia



Os acordaréis de Españistán. Hace meses Carlos me lo propuso para proponer un ejercicio aquí, pero como pasan los meses, ha salido esta segunda parte.
Supongo que en aquel primer corto y en este segundo se dicen demasiados tacos, pero cuando yo hablo sobre el tema digo más y hasta insulto.

A Aleix Saló el malestar se le ha cristalizado en esto.
¿Qué se os ocurre a vosotros?

domingo, 12 de agosto de 2012

Frase del mes X (con retraso)



El otro día me fui a hacer foto de las alcachofas, esos seres vegetales atávicos, primos de los dinosaurios acorazados y me encontré con esto. Me acordé de una frase que tiene mi amiga Marta en su perfil de Whatsapp:

Es creer para ver


Ella dice que lo ha tomado de una canción. A que es bonita.

martes, 7 de agosto de 2012

20.000 dólares por tu microrrelato


En tiempos de crisis un premio de 20.000 dólares por un microrrelato de como máximo 100 palabras parece un buen pellizco aunque haya que restar impuestos. No sé a vosotros, pero a mí nunca me han pagado a 200 dólares la palabras. Es verdad que algunas cosas que he llegado a decir sí que los han valido y más, pero pocas.
El caso es que hay una cosa llamada Museo de la palabra que está en Madrid y que convoca su III Concurso de microrrelatos con este premio. Aquí tenéis las bases y el formulario a rellenar. Enviad vuestro microrrelato y si lo ganáis o ganamos alguno hacemos fiesta. Tenéis de plazo hasta el 23 de noviembre.

Pero, el museo está en Maldonado, 65. Esc. B, 1º Izqda. ¿Dónde se ha visto un museo en un primero? Y lo peor de todo, la entrega de premios del II concurso la protagonizó Cospedal... Ay ay ay, que esto me huele mal. ¿Qué hace Cospedal en algo relacionado con la cultura?
Bueno, siempre nos queda la venganza torera de ganar el concurso y en el turno de agradecimientos hacerle uno a ella.

De todos modos, si pasáis por la Fundación César Egido Serrano contadnos lo que veáis. Tengo curiosidad...
.

domingo, 22 de julio de 2012

La arenga de Wyoming



¡Qué gusto desahogarse!
La arenga de Wyoming ya tiene un mes, pero está igual de vigente.
Creo que callar y tragar no sirve de nada, o sí, tal vez para envenenarnos por dentro. Fijaos que no soy fan de la psicosomática, pero sí que creo que callar ante todo esto nos puede subir la tensión o nos puede abrir una o dos úlceras.
Por ello abro turno de arenga, poned la vuestra en los comentarios si os apetece:

lunes, 16 de julio de 2012

Hagamos un guión para un corto: "Tijeras" de Fernando Colomo y el 15-M



Un ejemplo perfecto de guión es éste. De hecho, este corto podría aparecer perfectamente en nuestra exposición de poesía visual ¿Te animas, Fernando Colomo?

Transcrito podría ser así:

Un cirujano se prepara para operar a un paciente. Se oye de fondo el monitor con los latidos del paciente.
El cirujano se pone manos a la obra y como herramienta a su instrumentista le pide:
"Tijeras"
Le vuelve a pedir otra herramienta
"Tijeras"
Y otra
"Tijeras"
Pero sólo una
"Tijeras"
Y siempre la misma
"Tijeras" "Tijeras" "Tijeras" "Tijeras" "Tijeras" "Tijeras"
En el monitor del paciente se oye un pitido mantenido porque el corazón se ha parado.
Sale un texto:
"Si cortamos la sanidad, cortamos la vida"

FIN

¿Cómo sería el guión de vuestro corto?
Y si sale uno que nos apetezca rodar, pues lo rodamos.


martes, 10 de julio de 2012

Exposición de poesía visual en octubre

En la preciosa exposición del Reina Sofía "Locus Solus. Impresiones de Raymond Roussel" estaba esta pieza que es un ejemplo más de lo que es la poesía visual (no encuentro el autor, si alguien lo sabe que nos lo diga).

El caso es que después de la exposición del año pasado nos quedó el gusanillo y para octubre el Club de escritura de la biblioteca tiene reservado el espacio de exposiciones para una exposición titulada "Poesía vísual". Durante el año ya os lo he comentado, pero ahora os escribo las bases para poder organizarnos:
 


Bases para participar en la exposición:

Preparar una obra que pueda encuadrarse en lo que quiera que sea “poesía visual”, es decir algo que nos entre con los ojos y que nos diga algo. Valen los caligramas del año pasado, collages, poemas objeto, y lo que se os ocurra (en el blog hay muchos ejemplos más).

Si procede, la obra debe estar perfectamente enmarcada o al menos lista para colgar o exponer. Además cuando la vayáis a entregar necesito una octavilla de cartulina del color que elijáis en la que ponga el título y el autor sin florituras con letra Arial en el tamaño que queráis.

Necesito que antes del 21 de septiembre me enviéis a joseanrojo@gmail.com: 
  • Una foto de vuestra obra (que se vea bien, como para un catálogo).
  • Un título de la obra.
  • El nombre del autor que queréis que aparezca y una breve reseña biográfica que puede ser perfectamente de una línea y puede ocultar más que enseñar.
  • Una descripción en la que se incluya al menos la técnica y las dimensiones. Si no sabéis qué poner en técnica, entonces es técnica mixta.
  • Un teléfono de contacto si no estáis seguros de que lo tenga o si me lo entregará otra persona y un plan para entregarme la obra antes de colgarla o colocarla previsiblemente el 29 de septiembre sábado por la mañana o el 1 de octubre por la tarde. 
Buenas vacaciones y buena caza de poemas visuales.

sábado, 7 de julio de 2012

El fin de los principios de Gabriel García Márquez

Hoy, el hermano de García Márquez ha anunciado que padece demencia senil y que no volverá a escribir o al menos a publicar.

No sé lo que se os ocurrirá a vosotros después de esta noticia, pero a mí me ha dado por pensar que olvidará los principios de sus novelas por orden cronológico. Primero la primera frase del primer tomo de sus memorias que quedarán inacabadas: "Mi madre me pidió que la acompañara a vender la casa." Tremenda la historia de la madre reaparecida, como para olvidarla lo primero, pero por desgracia es mucho más antigua. Luego, tiempo después, olvidará la primera línea de sus amores en los tiempos del cólera que era la historia de amor de sus padres: "Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaban siempre el destino de los amores contrariados." Es probable que el olor de almendras amargas permanezca mucho más en su conciencia, hasta el final. Entretanto olvidará el principio de su crónica de una muerte anunciada: "El día que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5:30 de la mañana para esperar el obispo." Y el del otoño del patriarca con sus gallinazos apagándolo todo: "Durante el fin de semana los gallinazos se metieron por los balcones de la casa presidencial, destrozaron a picotazos las mallas de alambre de las ventanas y removieron con sus alas el tiempo estancado en el interior, y en la madrugada del lunes la ciudad despertó de su letargo de siglos con una tibia y tierna brisa de muerto grande y de podrida grandeza." Por fin el de los cien años de soledad: "Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo." No mucho más tarde Gabriel García Marquez olvidará haber sido escritor y recordará ser un periodista con ganas de ser escritor y cada vez que hable de ello con sus hijos le darán la gran alegría de contarle el final de la historia.

viernes, 22 de junio de 2012

Frase del mes IX


¿Qué os parece ésta de Lichtenberg que me encontré en el libro de los bichos que me dejó Luis?:


Hay gente que lee sólo por no pensar

domingo, 17 de junio de 2012

Cuentos en verso para niños perversos





Aquí va la versión de Caperucia y el lobo de Roald Dahl y su traductor, Miguel Azaola.

Estando una mañana haciendo el bobo
le entró un hambre espantosa al Señor Lobo,
así que, para echarse algo a la muela,
se fue corriendo a casa de la Abuela.
"¿Puedo pasar, Señora?", preguntó.
La pobre anciana, al verlo, se asustó
pensando: "¡Este me come de un bocado!".
Y, claro, no se había equivocado:
se convirtió la Abuela en alimento
en menos tiempo del que aquí te cuento.
Lo malo es que era flaca y tan huesuda
que al Lobo no le fue de gran ayuda:
"Sigo teniendo un hambre aterradora...
¡Tendré que merendarme otra señora!".
Y, al no encontrar ninguna en la nevera,
gruñó con impaciencia aquella fiera:
"¡Esperaré sentado hasta que vuelva
Caperucita Roja de la Selva!"
-que así llamaba al Bosque la alimaña,
creyéndose en Brasil y no en España-.
Y porque no se viera su fiereza,
se disfrazó de abuela con presteza,
se dio laca en las uñas y en el pelo,
se puso la gran falda gris de vuelo,
zapatos, sombrerito, una chaqueta
y se sentó en espera de la nieta.
Llegó por fin Caperu a mediodía
y dijo: "¿Cómo estás, abuela mía?
Por cierto, ¡Me impresionan tus orejas!".
"Para mejor oírte, que las viejas
somos un poco sordas"."¡Abuelita,
qué ojos tan grandes tienes!"."Claro, hijita,
son las lentillas nuevas que me ha puesto
para que pueda verte Don Ernesto
el oculista", dijo el animal
mirándola con gesto angelical
mientras se le ocurría que la chica
iba a saberle mil veces más rica
que el rancho precedente.
De repente Caperucita dijo: "¡Qué imponente
abrigo de piel llevas este invierno!".
El Lobo, estupefacto, dijo: "¡Un cuerno!
O no sabes el cuento o tú me mientes:
¡Ahora te toca hablarme de mis dientes!
¿Me estás tomando el pelo...? Oye, mocosa,
te comeré ahora mismo y a otra cosa".
Pero ella se sentó en un canapé
y se sacó un revólver del corsé,
con calma apuntó bien a la cabeza
y -¡Pam!- allí cayó la buena pieza.
Al poco tiempo vi a Caperucita
cruzando por el Bosque... ¡Pobrecita!
¿Sabéis lo que llevaba la infeliz?
Pues nada menos que un sobrepelliz
que a mí me pareció de piel de un lobo
que estuvo una mañana haciendo el bobo.

El ejercicio de hoy es para todo el verano. Tomad un cuento y hacedlo rimado.
Por cierto, que muchas gracias a Naira por su preciosa ilustración.

jueves, 7 de junio de 2012

Misterios de Europa


Tenemos encima el maratón de los cuentos de Guadalajara.
El tema es el misterio, pero este año estamos llevando adelante un proyecto Europeo con subvención europea (si fuera española nos la habrían recortado) así que este año el maratón se llama "Festival misterios de Europa". Y por eso viene la propuesta de hoy. Me gustaría que escribieseis un relato que se titulara "Misterios de Europa".
Eso sí, si queréis sacar nota tendréis que contarlo en el escenario del Maratón. Si no tenéis hora reservada os recomiendo la hora del microrrelato en la madrugada del domingo.

viernes, 1 de junio de 2012

Ernesto Cardenal


En mayo le dieron el Reina Sofía de poesía a Ernesto Cardenal.
La verdad es que no he sido capaz de leer ningún libro suyo entero después de Epigramas, pero con un libro basta para que un autor sea imprescindible, aunque sea un libro que se lea en 15 minutos yendo despacio.
La historia del joven Ernesto es una historia de amor desgarrado, juvenil, pero quizá llamar amor al desamor sea un error. Dentro está el famoso:

Al perderte yo a ti tú y yo hemos perdido:
yo porque tú eras lo que yo más amaba
y tú porque yo era el que te amaba más.
Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo:
porque yo podré amar a otras como te amaba a ti
pero a ti no te amarán como te amaba yo.

También esta preciosa declaración:

Si tú estás en Nueva York
En Nueva York no hay nadie más
Y si no estás en Nueva York
En Nueva York no hay nadie.

O el breve manual de autoagresión que aparece en la portada.

Y también la declaración final de guerra unilateral por parte del abandonado:

Esta será mi venganza:
Que un día llegue a tus manos el libro de un poeta famoso
y leas estas líneas que el autor escribió para ti
y tú no lo sepas.



Evidentemente, el ejercicio es añadir una página a Epigramas, o dos.

Por cierto que la última reunión del curso para el Club de escritura es el martes 4 a las 19 h. No os olvidéis en casa vuestra pequeña edición para compartir de cuadernillos, libros, octavillas, mensajes en una botella, etc. (mirad estos ejemplos o estos otros).

viernes, 25 de mayo de 2012

Juguemos al dinosaurio

El juego es muy sencillo.
Si el dinosaurio de Monterroso tiene 7 palabras (nueve incluyendo el título):

Cuando despertó, el dinosaruio todavía seguía ahí

¿Cómo sería el tuyo?
Sirva como ejemplo la viñeta de El Roto del otro día y las versiones de esta página.

Ah, y para los que dicen que no se les ocurre nada, podéis empezar el vuestro así:

Cuando despertó...

El otro día jugamos a esto en la Feria del Libro de Guadalajara (España), y lo pasamos bien.

martes, 22 de mayo de 2012

Frase del mes VIII


Para terminar de liarla con las frases del mes os traigo ésta que alguien del grupo atribuyó a Di Stefano:


No es lo mismo el crepúsculo que los crespos pelos del culo

Aunque hay otras versiones como: No es lo mismo ver tu pelo en el crepusculo, que verte los pelos crespos del culo, no creo que las distintas variaciones nos vayan a aportar nada.

 Y sí, he dicho culo.

sábado, 19 de mayo de 2012

miércoles, 16 de mayo de 2012

El diletante apresurado

Mi amigo Félix, que no es el de la canción, ha tenido la feliz idea de empezar un blog.
En la primera entrada nos cuenta por qué se lleva a casa una Olivetti que alguien tenía abandonada. Yo creo que le debe dar las gracias a Mireia por el empujón.
En la segunda entrada nos cuenta cómo perdió el otro día el tren (ver imagen y tú Félix, escanea mejor el texto) y acabó con resaca y sus secuelas.
Éste sería el ejercicio, hablar de aquel tren que perdístéis.

lunes, 30 de abril de 2012

Poesía visual: consumismo

Aquí tenéis un poema visual acerca del consumismo que he encontrado en el blog de Fernando Escolano. Ampliad la imagen pulsando en ella para verlo mejor.

¿Cómo sería el vuestro?

Enviadme la imagen a joseanrojo@gmail.com
Recordad que tenemos reunión en la Biblioteca el día 8 de mayo a las 19 horas.



jueves, 26 de abril de 2012

Frase del mes VII


Tampoco está mal la frase del cartel del día del libro de la Biblioteca de Arnedo en 2008, pero tenemos otra que ha generado el propio club, ¿o no? ¿Digo que esta frase es de Mae West o la liamos otra vez con los apócrifos?

Lo único que sé es que nos la apuntó Susana.


Cuando soy buena soy muy buena, cuando soy mala soy mejor

martes, 24 de abril de 2012

Resaca del día del libro



Elena nos recuerda que en 1931 en la biblioteca de Fuente Vaqueros (Granada), Federico García Lorca dijo lo siguiente:

No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.

domingo, 22 de abril de 2012

Dia del libro

Para celebrar el libro la Biblioteca de Guadalajara nos propone lo siguiente:

Lunes 23: Acto Institucional
18 h.: El Taller de creación literaria Cyrano estará disponible para ayudar a escribir la carta de amor a la Biblioteca a aquellos que todavía no lo hayan hecho.

18.30 h.: Abrazo de amor a la Biblioteca. Desde la calle Ramón Atienza hasta la puerta de eentrada.

19 h.: Nombramiento de Socia de Honor a la bibliotecaria Mª Pilar Sánchez-Lafuente Pérez y lectura colectiva “Cartas de amor a la Biblioteca” con la participación de los Clubes de Lectura, usuarios y amigos de la biblioteca. Patio Central.


Y también para los niños:

Bibliotecarios por un día. Taller dirigido a niños de 7 a 12 años. Los niños participarán de forma lúdica en las tareas diarias de la biblioteca (préstamo, devolución y colocación de los distintos materiales, etc.). La lista de admitidos estará disponible a partir del día 16 de abril en la Sala Infantil. Días de realización: 24, 25 y 26 de abril, de 17:30 h. a 19:00 h.


Pero bueno, seguro que se os ocurre alguna cosa más para celebrar el día del libro...

lunes, 16 de abril de 2012

El elefante y el rey


En estos últimos días todo el mundo habla de elefantes y escopetas. Quizá sea una estrategia para desviar nuestra atención de la que tenemos encima, pero también os digo una cosa que vengo pensando desde hace tiempo, como a estos de la Casa Real les dejemos, ellos solitos nos traen la Tercera República.
Chanzas aparte, de tanto ver elefantes, viñetas con elefantes, vídeos con elefantes, y hasta ilusiones ópticas de elefantes (gracias Javier) he encontrado este libro de José Saramago: El viaje del elefante. Es la historia medio ficticia del rey portugués Juan III que en el siglo XVI se supone que regala a su primo el Archiduque Maximiliano de Austria un elefante llamado Salomón que para terminar la novela tiene que cruzar Europa.
Digo medio ficticia porque es el calco corregido y modificado del viaje alucinante del rinoceronte aquel que acabo siendo conocido por el dibujo de Durero que en realidad no lo vio.
Así que hoy os doy a elegir: podéis inventar un cuento que suceda en el siglo XVI y en el que se cruce Europa con una excusa extravagante o podéis escribir una fábula que se titule El elefante y el rey.

 

viernes, 6 de abril de 2012

¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?

Jeanette Winterson publica sus memorias en español y El País le dedica un artículo que no tiene despercicio.
Insisto, si tenéis un rato, leedlo. En él encontraréis el diálogo delirante entre la autora y su madre adoptiva que la echa de casa a los 16 años por lesbiana:

“—Jeanette, ¿puedes decirme por qué?
—Por qué, ¿qué?
—Sabes muy bien el qué.
—Cuando estoy con ella soy feliz. Feliz, sin más.
Asintió. Parecía que comprendía y pensé, de verdad, por un instante, que iba a cambiar de opinión, que hablaríamos, que estaríamos al mismo lado del muro de cristal. Esperé. Al final soltó:
—¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?”.

En sus memorias la autora descubre que la pregunta que no tenía respuesta, resulta que sí la tenía: Su madre biológica seguía viva. Claro que eso da pie a otras nuevas preguntas como ¿Cuánto pesa la genética y cuánto lo que no es genético? ¿Se puede vivir de espaldas a alguien durante décadas y luego mirarle a la cara? ¿La escritura sirve de redención o acerca al suicidio? Y otras muchas más que podemos concluir con la que da título a las memorias: ¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?

¿Tenéis respuestas?
¿o son más preguntas las que os surgen?

domingo, 1 de abril de 2012

Arquitectura escrita


Hojeando el catálogo que me pasó Javier de la exposición Arquitectura escrita del Círculo de Bellas Artes, me parecieron muy sugerentes algunas de las ilustraciones de un capítulo dedicado a los edificios dibujados con palabras.

El ejercicio de hoy es ése. Representar con palabras edificios o paisajes. Un precioso ejemplo es aquel caligrama de Alicia. Pero hay muchas más opciones; en realidad las opciones son infinitas por mucho que nos empeñemos en pensar que no.

Disfrutad con el ejercicio, y si os apetece enviadme vuestras arquitecturas a joseanrojo@gmail.com que las colgaré.
Nos vemos después de Semana Santa el martes 10 a las 19 h en la Biblioteca de Guadalajara para quien quiera o pueda venir a escribir un rato.

viernes, 30 de marzo de 2012

Collage de Henry


¿Y qué me decís de este nuevo grupo musical que quiere promocionar Henry?

(Lo iba a colgar ayer, pero quise respetar la huelga)

miércoles, 28 de marzo de 2012

Sostiene Pereira


No es casualidad que el libro empiece así:

Sostiene Pereira que le conoció un día de verano. Una magnífica jornada veraniega, soleada y aireada, y Lisboa resplandecía. Parece que Pereira se hallaba en la redacción, sin saber qué hacer, el director estaba de vacaciones, él se encontraba en el aprieto de organizar la página cultural, porque el Lisboa contaba ya con una página cultural, y se la habían encomendado a él. Y él, Pereira, reflexionaba sobre la muerte. En aquel hermoso día de verano, con aquella brisa atlántica que acariciaba las copas de los árboles y un sol resplandeciente, y con una ciudad que refulgía, que literalmente refulgía bajo su ventana, y un azul, un azul nunca visto, sostiene Pereira, de una nitidez que casi hería los ojos, él se puso a pensar en la muerte.

...Y muchos años después la muerte llegó.

El autor, ahora desaparecido, estaría encantado de desmentirlo, aunque fuera con una broma gastada, pero eso sí, atribuida inicialmente a Twain (si no sabes a quién atribuirle una buena frase ahí tienes a Twain):

Sostiene Pereira que los rumores acerca del fallecimiento de Antonio Tabucchi son exagerados.

Pero no parece que exageren. Aún así, la muerte no se lleva este hallazgo de Tabucchi. Este inicio de libro que es pie y cabeza de todo el discurso y con el que os invito a jugar.

Sostiene Pereira que al autor le habría gustado estar aquí, reflexionando con nosotros y estaría de acuerdo en que, por ejemplo, los rumores sobre la victoria total del capitalismo y el consecuente fin de la historia son también exageradas y que por el contrario, las terribles consecuencias que algunos vaticinan a la reforma laboral no son exageradas.




martes, 20 de marzo de 2012

Frase del mes VI

Ya asoma la primavera. Jesús predijo esto:


La masa amasa...

... y salen panes y panes como estos de nuestro amigo Ruben, pan de Balconete. (Por cierto, cuando puedas, envíame una foto mejor, que ésta es un casi robado a Manoli).

miércoles, 14 de marzo de 2012

Carta de amor a la biblioteca

En la biblioteca de Guadalajara nos invitan a escribir una carta de amor.
Su convocatoria es ésta:

Durante todo el mes de marzo y hasta el 14 de abril invitamos a todos los usuarios (adultos, niños y jóvenes) a escribir una carta de amor a la Biblioteca. Las cartas pueden ser manuscritas o en formato digital. Si eliges el primer formato, puedes coger un pliego amarillo en el mostrador de entrada (en el caso de los adultos), o en la sala infantil (en el caso de los niños). Una vez escrita, puedes depositarla en los buzones amarillos que encontrarás en las distintas plantas de la biblioteca. Si optas por el segundo formato puedes enviar tus cartas a la siguiente dirección de correo: bpgu.actividadescltu@jccm.es

Os pongo aquí un ejemplo precioso de Bukowski.

¿Cómo sería la vuestra?

viernes, 9 de marzo de 2012

Saltar

En este artículo titulado Café Perec, Vila-Matas cuenta una escena casi de bar en la que en una reunión de la revista Arguments un joven Perec, impulsado por el alcohol, se lanza a decir lo que piensa. Aquel día de 1959 su reflexión en voz alta fue acerca de su experiencia como paracaidista y de su convicción de que en la literatura es necesario saltar hacia lo desconocido “para persuadirse de que eso podría quizá tener un sentido que incluso uno mismo ignorase”.

Es curioso hablar de saltar con valentía a lo desconocido en estos días de incertidumbre.
¿Vosotros habéis dado un salto sin red en alguna ocasión?
¿Planeáis alguno?

viernes, 2 de marzo de 2012

Cosecha Eñe 2012

Javier Cyrano me ha enviado la convocatoria del concurso de relatos Cosecha Eñe 2012. Parece que el procedimiento es sencillo:

Envía tus relatos antes del 1 de abril a las 23,59h. La temática del concurso es libre y está abierto a autores de cualquier nacionalidad que escriban en español.

Este año, el jurado está compuesto por Marcos Giralt Torrente (Premio Nacional de Literatura 2011), Santos Sanz Villanueva (crítico, ensayista y catedrático de Literatura) y Ofelia Grande (directora editorial de Siruela), quienes seleccionarán diez relatos ganadores que serán publicados en el número de Eñe de invierno (diciembre 2012). De esos diez, el que obtenga el mayor número de votos del jurado será considerado el máximo ganador y recibirá los 3000 euros del premio.

¿Qué hay que hacer para participar en Cosecha Eñe 2012? Muy sencillo:

1. Lee las bases del concurso en este enlace. (En resumen, entre seis y diez folios a doble espacio, letra Times New Roman, cuerpo 12).
2. Rellena este formulario online con tus datos y los de tu obra, y copia y pega el texto completo. Presiona «enviar» y ya está.

La convocatoria se cierra con un mensaje de ánimo:
"Manda ahora tu relato o relatos (puedes enviar todos los que quieras). ¡Es hora de mostrar al mundo tu talento!"

Los que enviéis colgadlos también en los comentarios y recordad que el martes 6 quedamos en la Biblioteca de Guadalajara a las 19h.

jueves, 23 de febrero de 2012

Los collages de Szymborska

Demasiados pensamientos

Dedo y mujer

Menina en el paisaje

Torre de maletas

FALSYFIKAT


En la entrada del otro día nos despedimos de Wislawa Szymborska, pero lo cierto es que aún tiene mucho que ofrecernos. Hoy os traigo algunos de sus collages. Ella decía que los hacía para enviar algo sin tener que escribir, que para eso de escribir ella era muy lenta y necesitaba mucha tranquilidad.
¿Os pasa igual?
¿Os apetece hacer un collage?
Enviadme vuestros collages a joseanrojo@gmail.com y los colgaré.