jueves, 25 de mayo de 2017

26 Maratón de los cuentos de Guadalajara


El 16, 17 y 18 de junio se celebra en Guadalajara la edición 26 del Maratón de los cuentos. El tema de este año es Oriente y estaremos con Cyrano las dos tardes-noches del viernes y el sábado.

El ejercicio que os propongo hoy es escribir microrrelatos que a ser posible tengan que ver con Oriente. Lo ideal sería que los pusiérais en los comentarios y en Twitter con la dirección del Maratón (@MaratonCuentosG) y las que quepan de estas etiquetas:
#26MaratonCuentos
#Oriente
#microrrelato

El primero que voy a subir es éste que estará también en Twitter:



Cuéntame un buen cuento chino que me Oriente.




Los que yo vaya escribiendo los podréis encontrar en este enlace y a lo mejor los podéis escuchar en el hora de los ultracortos en la madrugada del sábado al domingo de maratón...

viernes, 5 de mayo de 2017

Curso de microrrelatos con Augusto Monterroso I


El otro día encontré de segunda mano uno de los libros que más quiero: La oveja negra y demás fábulas de Augusto Monterroso. Tenía otra edición que es la que no he dejado de utilizar durante años para talleres o simplemente para releer, pero esta es la edición (ver foto).

Hace cinco años ya os invité a jugar al dinosaurio y nos salieron unos cuantos. Lo que os propongo ahora es hacer un curso de relatos breves con Augusto Monterroso y con este libro. Vamos a elegir un cuento cada vez y con el ejercicio que os proponga intentaremos aprender las artes de este oficio de cuentista. El primero de todos es el cuento que le da título:





La oveja negra

En un lejano país existió hace muchos años una oveja negra. Fue fusilada.
Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque.
Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.




En este caso la propuesta es que le copiemos el título y escribamos debajo de "La oveja negra" la historia que nos inspire. Así que nada, ejercitaos en el arte de la escritura, pero también se admiten esculturas.

domingo, 23 de abril de 2017

Feliz día del libro con Lao Tse y Bertolt Brecht


Bertolt Brecht escribió un poema que relata la historia mítica del Tao Te Ching en su libro Historias del almanaque, conectando así a Lao-Tse, a un sabio oriental de hace más de dos mil quinientos años, con la Europa del siglo XX. Me parece un buen regalo para el día del libro que es justo hoy.
Brecht vivía en Berlín dedicándose al teatro con bastante éxito, pero el 28 de febrero de 1933, un día después de que Hitler mandara incendiar el Reichstag y la democracia alemana, decidió huir con su familia y dejar atrás Alemania. En mayo de ese mismo año se quemarían sus libros en Berlín y en todas las ciudades importantes de Alemania, junto con los de casi todos los autores alemanes que merecían la pena y que también tuvieron que abandonar el país como Musil, Roth, los dos Zweig, o todos los Mann. 
Brecht escribió al respecto de la quema de libros un interesante poema, pero regresemos a la hermandad de hombres y las mujeres de todas las épocas gracias a las narraciones, primero orales y luego escritas. Lao-Tse se conformaba con que sus palabras fueran por el aire, pero alguien le pidió que las dejara por escrito y esta podría ser perfectamente la historia de como sucedió y de cómo la palabra se hizo libro en palabras de Brech y en la traducción de Joaquín Rábago:



Leyenda en torno al origen del libro Tao-Te-King, escrito por Lao-Tse en el camino de la emigración 

                    1
A sus setenta años, ya achacoso, 
sintió el maestro grandes ansias de paz. 
En el país, la bondad enflaquecía, 
y cobraba nuevas fuerzas la maldad. 
Y decidió marchar.

                    2 
Empaquetó sólo lo imprescindible, 
lo que sabía iba a necesitar: 
la pipa en que fumaba cada noche, 
el libro al que acudía sin cesar, 
y suficiente pan.

                    3 
Gozó una última vez mirando al valle, 
mas lo olvidó tan pronto comenzó a ascender. 
Mientras al anciano llevaba a su lomo, 
iba rumiando yerba fresca el buey. 
Su marcha era suficiente para aquél.

                    4
Cuatro días anduvieron entre peñas, 
hasta que un aduanero los paró. 
-¿Alguna cosa de valor? -Ninguna- 
Y el muchacho que llevaba al buey habló. 
-Es un maestro -dijo-, y todo se aclaró.

                    5
Pero el hombre estaba alegre y dirigiéndose 
al muchacho preguntó: -¿Qué enseña?- 
-Que el agua blanda en movimiento 
acaba venciendo a la más dura piedra. 
¿Sabes? Hace falta paciencia.

                    6
Por no desperdiciar la luz del día, 
aguijó el muchacho luego al animal, 
y ya detrás de un pino los tres se perdían 
cuando el aduanero comenzó a gritar: 
-¡Alto ahí, que os quiero hablar!

                    7
Dime otra vez eso del agua anciano-. 
Se detuvo el maestro: ¿Te interesa?- 
Respodió el hombre: -Soy aduanero, 
mas saber quién gana siempre me interesa. 
Si lo sabes, ¡cuenta!.

                    8
- Anótalo. Díctaselo al chico. 
No lo reserves sólo para ti. 
Comida tengo en casa, y papel y tinta: 
todo lo que hace falta para escribir. 
¿Quieres venir?

                    9
Examinó el anciano al aduanero. 
Chaqueta zurcida, descalzos los pies. 
Una profunda arruga cruzaba su frente. 
No era la estampa de alguien acostumbrado a vencer. 
Y murmuró el maestro: -¿Tú también?-

                    10
Había vivido el anciano demasiado 
para rechazar tan cortés invitación. 
-Quien pregunta merece ser contestado-. 
-Y hace frío -el muchacho intercaló-. 
-Está bien, quedémonos-.

                    11
Desmontóse entonces el sabio de su buey, 
y escribió con el chico durante una semana. 
El aduanero se encargaba de darles de comer 
(y a los contrabandista maldecía en voz baja). 
Pero antes o después, todo se acaba.

                    12
Una mañana, al fin, ochenta y una 
sentencias entregó el muchacho al aduanero. 
Y tras agradecerle una pequeña prenda, 
otra vez en camino se pusieron. 
¿Cabe ser más atento?

                    13
No celebremos, pues, tan sólo al sabio 
cuyo nombre en el libro resplandece. 
Al sabio hay que arrancarle su tesoro. 
El aduanero que supo retenerle 
gracias también merece.


Oriente y occidente están juntos en este texto y también lo van a estar en el próximo Maratón de los cuentos de Guadajara. Así que iros preparando.
Ya os he contado una historia de libros. Ahora es vuestro turno porque yo tengo esta casa y papel y tinta,
Los comentarios son vuestros.

jueves, 6 de abril de 2017

Corazón coraza



La versión que más me conmueve de este poema es la que recita el propio Benedetti en alemán en la película El lado oscuro del corazón.

Aquí lo tenéis escrito:


Corazón coraza

Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza

porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro

porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.


Y también tenemos la versión en español.


Todos sabemos, aunque evitemos recordarlo, que un corazón es una coraza muy grande.


Contad lo que os sugiera este poema en los comentarios




lunes, 27 de marzo de 2017

Insomnio




INSOMNIO

Tú y tu desnudo sueño. No lo sabes.
Duermes. No. No lo sabes. Yo en desvelo,
y tú, inocente, duermes bajo el cielo.
Tú por tu sueño, y por el mar las naves.

En cárceles de espacio, aéreas llaves
te me encierran, recluyen, roban. Hielo,
cristal de aire en mil hojas. No. No hay vuelo
que alce hasta ti las alas de mis aves.

Saber que duermes tú, cierta, segura
—cauce fiel de abandono, línea pura—,
tan cerca de mis brazos maniatados.

Qué pavorosa esclavitud de isleño,
yo, insomne, loco, en los acantilados,
las naves por el mar, tú por tu sueño.



Este es un soneto de Gerardo Diego al que Pedro Guerra ha puesto música:



Es curioso que me pare en este poema que habla del insomnio ahora que ya no tengo insomnio y puedo tomar café.

Después de ir al concierto de Pedro Guerra en la Galileo hace casi un año busqué esta canción en YouTube pero no di con ella y me fui olvidando un poco. No me quitaba el sueño, la verdad, pero ahí estaba, en los borradores y hoy le he dado a buscar y la he encontrado. Ya no tendré que soñar con ella.

El ejercicio es que habléis de algo que os quite el sueño o que ya no. Si os quita el sueño buscadlo. Si no, dormid tranquilos. Si no dormís, hablad del insomnio, si dormís, hablad de otros insomnios pasados y de lo bonito que ha sido perderlos de vista.

Si algo quita el sueño es importante o es importante que hagamos algo con ello.

martes, 21 de marzo de 2017

#CompartePoesia en el #DíaMundialDeLaPoesia . Hablemos por ejemplo de Gloria Fuertes


Iba yo por la plaza de Colón a las nueve y pico esta mañana camino de la exposición de Gloria Fuertes, cuando me ha dado por pensar que era muy pronto. Y al llegar me he dado cuenta de que realmente lo era. No abre hasta las 10, pero como me ha dicho el vigilante, luego está abierta todo el día, hasta las 21. El caso es que me me he puesto a hacer otras cosas y todavía no he llegado. Justo cuando me alejaba de allí, Gracia me ha enviado este poema y una convocatoria etiquetada como #CompartePoesía:


Guadalajara es hoy precisamente una fiesta de la poesía como podéis ver en este artículo y en el programa completo que hay en el enlace.

Pero volvamos a Gloria. En el folleto de la exposición aparece una foto que me ha recordado a una foto de mi abuela:


Y aunque en su foto mi abuela no sonreía tanto, me ha dado por pensar en que las dos eran de la misma generación. Una de mis abuelas nació en 1917, como Gloria, aunque la foto que digo es la de mi otra abuela, que era de 1920. O sea, que Gloria podía haber sido mi abuela. Y si a mi abuela le hubiera dado por escribir poesía podría haber escrito cosas como esta:



Al borde
Soy alta;
en la guerra
llegué a pesar cuarenta kilos.

He estado al borde de la tuberculosis,
al borde de la cárcel,
al borde de la amistad,
al borde del arte,
al borde del suicidio,
al borde de la misericordia,
al borde de la envidia,
al borde de la fama,
al borde del amor,
al borde de la playa,
y, poco a poco, me fue dando sueño,
y aquí estoy durmiendo al borde,
al borde de despertar.


De todos modos, aunque mi abuela no sonriera tanto como Gloria en su foto, para mí sí que sonreía. Y además, ¿dónde está escrito que uno no pueda tener más de dos abuelas y elegir alguna de ellas?

¡Feliz día mundial de la poesía!