domingo, 17 de mayo de 2015

Maratón de cuentos: el bosque


Ya queda menos de un mes para el maratón y el programa es tan interesante que no me pienso despegar de Guadalajara ese fin de semana. Narradores maravillosos llenarán con palabras todos los rincones y todos los ratos y eso por no hablar de las actividades que van a rodear el Palacio del Infantado de Guadalajara esos días.
Hoy me centro sólo en una: La hora de los ultracortos.
En la madrugada del sábado al domingo habrá una hora en la que se contarán relatos ultracortos. Nada más. decenas de ellos. Como el tema de este años es "El bosque", os propongo que preparemos un montón para contar esa madrugada.

El barón rampante de Ítalo Calvino, que citan en la introducción del programa, podría ser uno en su versión más reducida:
Cósimo Piovasco di Rondó se hartó del mundo a ras de tierra y de todas sus servidumbres y se subió a los árboles, para no bajar nunca más en su vida.

Como buen ejemplo de microrrelato de bosque, vale este de José María Merino, aunque sea demasiado largo como ultracorto, pero es el que se me ha ocurrido.

ECOSISTEMA
El día de mi cumpleaños, mi sobrina me regaló un bonsái y un libro de instrucciones para cuidarlo. Coloqué el bonsái en la galería, con los demás tiestos, y conseguí que floreciese. En otoño aparecieron entre la tierra unos diminutos insectos blancos, pero no parecían perjudicar al bonsái. En primavera, una mañana, a la hora de regar, me pareció vislumbrar algo que revoloteaba entre las hojitas. Con paciencia y una lupa, acabé descubriendo que se trataba de un pájaro minúsculo. En poco tiempo el bonsái se llenó de pájaros que se alimentaban de los insectos. A finales de verano, escondida entre las raíces del bonsái, encontré una mujercita desnuda. Espiándola con sigilo, supe que comía los huevos de los nidos. Ahora vivo con ella, y hemos ideado el modo de cazar a los pájaros. Al parecer, nadie en casa sabe donde estoy. Mi sobrina, muy triste por mi ausencia, cuida mis plantas como un homenaje al desaparecido. En uno de los otros tiestos, a lo lejos, hoy me ha parecido ver la figura de un mamut.

Animaos con vuestros pequeños bosques. Os dejo decenas de huecos en los comentarios.

6 comentarios:

Rafael Martinez Sainero dijo...

El espíritu del bosque

Caperucita se echó hacia atrás la roja capucha de la sudadera.
- No hay quien pare por aquí, chicos - dijo - Ya no hay ni lobos.
- ¡Qué me vas a contar! - replicó Pulgarcito - mi reguero de piedrecitas pateado por pederastas...
- Pedestristas...
- Eso, senderistas.

Hansel y Gretel aparecieron entonces con 12 japoneses y se tiraron todos de cabeza al último níscalo que quedaba en la base del viejo roble.

Rapunzel, con un nuevo look de pelo al 2, comentó asqueada:
- Estos dos han convertido la casa de caramelo en un albergue rural y tienen a la bruja haciendo paellas de noche y de día.

Los personajes se alejaron del bosque siguiendo los miles de carteles que lo señalizaban. No volverían más... A no ser que el espíritu del bosque consiguiera inculcar en los humanos la necesidad de la Fantasía.

Anónimo dijo...

El cuentista no tenía público, las sillas estaban vacías salvo la ocupada por una niña. El corazón de cuentista se impuso y comenzó su historia: “Erase una vez un príncipe valiente…” la niña le interrumpió y dijo: “Alto, alto… los príncipes nunca son valientes, siempre están detrás, en la retaguardia” El cuentista continuó:
- Más que valiente era honrado…
- Bueno, bueno… miembros honrados de las casas reales, y que sean mayores, no abundan -dijo la niña.
- Creo que no era un príncipe, sino un niño normal - continuó el cuentista.
A así pudo terminar de contar una larga historia que encandilo a todo el público que fue aumentado y sentándose poco a poco hasta llenar toda la sala.
jemart

Rafael Martinez Sainero dijo...

Lentejito no entendía por qué todo el mundo le aconsejaba comprarse un bosque para perderse en él. ¡Qué cruel y egoísta es la gente! Sin embargo, harto de sus congéneres, hizo caso a las recomendaciones. Ahora no desea encontrar la salida. Es un pirata honrado, vive feliz con una bruja hermosa, y juegan con su mascota, un lobito bueno al que hace ya tiempo los estúpidos corderos dejaron de maltratar.

BRAGAOMEANO dijo...

No hay bosque más hermoso que el que habita entre tus piernas, no dejes que las modas pasajeras, te lleven al lugar donde lo posan.

Rafael Martinez Sainero dijo...

El bosque asesino

El bosque siempre había estado allí, al lado del pueblo que regenta el alcalde Butcher, el de la cementera. El bosque no sabe del bien ni del mal, ni de la extraña lluvia que lo enferma. Ni de la rama desprendida que mató al pequeño de los Willianson. Por la seguridad y el bien del pueblo todo el bosque debe ser talado, dijo la autoridad municipal. Cuando los vecinos llegaron con las semillas para repoblar el bosque, la zona ya estaba recalificada, y toneladas de cemento simulaban un parque alrededor del impresionante centro comercial que habría de impulsar la economía de la comarca.

Toño dijo...

Aquí os dejo unos cuantos:

https://twitter.com/search?src=typd&q=%23cuentobosque