domingo, 15 de noviembre de 2009

El diario a diario


Un texto de Cortazar que se titula "El diario a diario" dice así:

Un señor toma el tranvía después de comprar el diario y ponérselo bajo el brazo. Media hora más tarde desciende con el mismo diario bajo el mismo brazo. Pero ya no es el mismo diario, ahora es un montón de hojas impresas que el señor abandona en un banco de plaza.

Apenas queda solo en el banco, el montón de hojas impresas se convierte otra vez en un diario, hasta que un muchacho lo ve, lo lee y lo deja convertido en un montón de hojas impresas. Apenas queda solo en el banco, el montón de hojas impresas se convierte otra vez en un diario, hasta que una anciana lo encuentra, lo lee y lo deja convertido en un montón de hojas impresas. Luego se lo lleva a su casa y en el camino lo usa para empaquetar medio kilo de acelgas, que es para lo que sirven los diarios después de estas excitantes metamorfosis.


El ejercicio de hoy consiste en encontrar un objeto cotidiano que sufra metamorfosis parecidas y retratarlo. Si uno se para a pensarlo, cualquier objeto vale, aunque no cualquier forma de mirarlo. Y por qué no, también cualquier palabra, tratada con mimo, puede dejar de ser una palabra cualquiera.

5 comentarios:

Jesús Rocha dijo...

Palabras Reales:
Los tornillos que deambulan por mi casa, a veces encuentran su sitio; sino, descansan en la caja de “tornillos varios”. Recuerdo especialmente uno, que primero sirvió de sujetador de toallas, después, de cortinas y finalmente de tornillo de estantería; luego le perdí la pista… hasta que un día, me lo volví a encontrar debajo de la cama.
Es curiosa la vida tornilleril: algunos esperan años para tener un uso adecuado a su naturaleza, y otros, tienen una vida rica y ajetreada en utilidades; en eso se nos parecen: Unos hacen siempre la misma vida útil y rutinaria; otros, no paran de tener aventuras y contratiempos. La diferencia con nosotros, los humanos, es que, nos acabamos convertido en polvo; en cambio, la mayoría tornillera, como parte de la plebe que son: o desaparecen y son tragados por la tierra, o son refundidos en metales reutilizables, y vuelven a compartir átomos con otras estructuras metálicas. Sino, esperar al paso del tiempo y lo comprobaréis.

David Ruiz dijo...

La verdad es que parece una silla más de la oficina pero lo cierto es que algo diferente debe tener. Yolanda hace menos de un año que tuvo su tercer hijo, Vanesa ya lleva a la guardería al cuarto. Raquel se casó hace unos cinco meses y ya está de seis semanas. Pilar, que simplemente se ha sentado un par de veces, se acaba de incorporar de su tercera baja maternal. Y yo, que soy un hombre que solo cree en lo que la ciencia le pueda demostrar, no me siento nunca en la silla de la fertilidad. No se trata del miedo a tener que preguntarme el por qué, es más bien de la angustia de tener que preguntarme ¿por dónde?

María dijo...

Libros, cuadros, esculturas, edificios, casas, ciudades, caminos, puentes, escaleras, ....son almas que cambian de forma según quien las lee, las mire, las toque, las analice, las viva, las recorra, las cruce, las suba y las baje..
Tantas formas de entendimiento, de placer, de sufrimiento, de vivir.
Todo es subjetivo y relativo, tan relativo..

Jesús Rocha dijo...

Ante la pregunta de a dónde van los tornillos que se nos escapan a los humanos, digo:
Los tornillos que se nos escapan de la cabeza van al mundo de los sueños y las pesadillas. En las pesadillas, se enroscan como serpientes atenazando nuestros recuerdos. En los sueños, se transforman en hojas amarillas que caen haciendo cabriolas, o volando, empujadas por el viento, viajan hasta encontrar un suelo que las sustenten y cobija, donde quedan prendadas en un manto otoñal, que es lo que ahora toca.

BRAGAOMEANO dijo...

LIBROS :
Yo estuve una vez en una casa, donde no había, ningún libro.
Ni siquiera la biblia y El Quijote.
Cosa rara con lo bien que vienen los libros para guardar
Dinero entre sus hojas, flores para secarlas o utilizarlos
Para sujetar una mesa coja, encender una estufa o una lumbre
En el campo, en caso de falta de papel, arrancar una hoja
Para limpiarse el culo, escribir poesías en los bordes de las
Paginas. E incluso, si uno se aburre mucho, puede intentar
Leerlo.
Los bolis, además de para escribir sirven para limpiarte la
Cera de la oreja, para arrascarte, para chuparlo, para pinchar
Al de al lado.
Y el órgano humano que sirve para dos cosas según este
Eréctil o flácido , pero que no puede hacer las dos cosas a la
Vez, el Pene: mear o penetrar.