miércoles, 25 de febrero de 2026

Llegamos a París... y regresamos







Lo pasamos muy bien en la presentación del libro el 21 de enero en el Colegio de España de París en el marco de las Nuits de la Lecture. Las Nuits de la Lecture son una actividad que organiza la ciudad de París y en este caso colaboró la Biblioteca del Colegio de España con la presentación del libro Todos me preguntan por usted, señor Zweig. Quiero darle las gracias a Marta Vila, la bibliotecaria, por la estupenda organización.

Fue una presentación con forma de un taller literario en el que los participantes pudieron intervenir y los distintos ejercicios propuestos sirvieron como guía para comprender la vida y obra de Stefan Zweig. Uno de ellos es el siguiente en el que se destacan los lugares más importantes de París para Zweig:



¿Cuál sería tú lugar de París al que siempre volverías?
Puedes contarlo en los comentarios. Yo, a bote pronto, volvería al París de cuando llegué la primera vez con un Tour de Indurain y nos bañamos en las fuentes de Trocadero. O al París de 1997 en el que inventamos una bohemia propia a los pies de Montmartre. O al Canal de San Martin. Siempre al Canal de san Martin. Y también a la azotea del Hélène Boucher, o a los paseos buscando las huellas de Zweig o de Freud o de otros psicoanalistas o escritores, o en bici a Saint-Cloud, o a mi barrio actual, el XVIe.





lunes, 12 de enero de 2026

Zweig en el Colegio de España de París


A veces los deseos se cumplen: la semana que viene nos vemos en París porque presento el libro Todos me preguntan por usted, señor Zweig en El Colegio de España de París!!! 


Stefan Zweig dijo esto de París en El mundo de ayer:

«Para amar París correctamente, en realidad habría que haber conocido antes Berlín. En París la herencia de la Revolución seguía viva; el obrero se sentía tan libre como su patrono, el camarero estrechaba la mano del general, y nadie se inclinaba ante nadie».

«París fue para mí la ciudad de la libertad espiritual, donde nadie preguntaba de dónde venías, sino qué eras capaz de decir y de pensar».

«En ninguna otra ciudad me sentí tan inmediatamente acogido, tan liberado de toda presión social, tan plenamente autorizado a ser yo mismo».

«Allí comprendí por primera vez que la cultura no es una cuestión de jerarquías ni de títulos, sino de intercambio vivo entre los hombres».

«En París, el arte no estaba encerrado en museos; respiraba en los cafés, en las calles, en las conversaciones nocturnas».

«El Barrio Latino fue para mí durante años el verdadero centro del mundo, porque allí convergían todas las lenguas, todas las ideas y todas las esperanzas».

«París me enseñó que la verdadera patria del escritor es el idioma y la comunidad espiritual, no la nación».