Hace unos años la FNAC y Le Monde hicieron una encuesta a seis mil franceses que escogieron los 50 libros del siglo XX (según ellos). Beigbeder tomó la lista y la fue repasando de pe a pa, para mi gusto con bastante gracia. Aquí os copio un fragmento del último cápitulo, dedicado a la obra más votada:EL EXTRANJERO
de Albert Camus
El número 1 de esta clasificación de 50 libros del siglo, elegido por los votos de 6.000 franceses, no soy yo, pero me importa un bledo, ni siquiera me siento ofendido, ya formaré parte del Primer inventario del siglo XXI, ¿verdad? ¿Ah, no? ¿Tampoco?
Hay que subrayar que nuestro gran triunfador tranquilizará a los vagos; una novela muy corta (124 páginas, letra grande). No es necesario deslomarse, pues; se puede escribir una obra maestra sin tener que emborronar miles de páginas como Proust. Obra maestra que podemos leer en media hora de cronómetro. Otra buena noticia: el número 1 de nuestra lista es una primera novela. Se trata, por consiguiente de una primera primera novela. Y, por último, malas noticias para los xenófobos: la novela preferida de los franceses se llama El extranjero.
Cuenta la historia de Mersault, un individuo desplazado al que todo le resbala: su madre muere- le resbala; mata a un árabe en una playa argelina -le da lo mismo-; es condenado a muerte -ni siquiera se defiende-. Las famosas primeras frases del libro ya lo dicen todo: "Hoy, mamá ha muerto. O tal vez ayer, no sé" ¡El tío ni siquiera sabe el día que murió su madre! Hay algo de lo que nunca nos damos cuenta: todos lo grandes perdedores, los asesinos perdidos, los antihéroes que están de vuelta de todo de la literatura contemporánea son herederos de Mersault. Son Sísifos felices, rebeldes que no se dejan engañar fácilmente, nihilistas optimistas, inocentes hastiados: en resumen, paradojas ambulantes que siguen respirando pese a la inutilidad de todo.
Y es que, para Albert Camus (1913-1960), la vida es absurda. ¿Por qué todo esto? ¿Para qué? ¿Por qué esta crónica inútil? ¿No tenéis nada mejor que hacer que leer este libro? Todo es vanidad en este bajo mundo (Camus es el Eclesiastés según un pied-noir). Esta taciturna lucidez no le impidió a Camus aceptar el Premio Nobel de Literatura en 1957 (a los cuarenta y cuatro años, lo que le convertía en el laureado más joven después de Kipling). ¿Por qué? Porque resumió su existencialismo en un lema muy sencillo: "Cuanto menos sentido tiene la vida, más vale la pena vivirla."
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El ejercicio de hoy consiste en hacer una reseña acerca de un libro que nos recomendéis o que no nos recomendéis para este verano.





