lunes, 27 de abril de 2026

Edipo, no huyas

 

Edipo y la esfinge de Ingres


EDIPO NO ESCAPA A SU DESTINO                         


              “El hombre cree dirigir su propia vida, pero en realidad es vivido por fuerzas desconocidas                       e irresistibles.” 

                                        Grodeck citado por Freud en El yo y el ello 


El oráculo de Delfos predice que el hijo de los reyes de Tebas, Layo y Yocasta, asesinará a su padre y se casará con su madre. Por eso, cuando nace, Edipo es entregado a un criado para que lo mate. El criado se apiada de él y se lo entrega a un pastor. Pólibo, el rey de Corinto y su mujer, Mérope, acaban adoptando al bebé y lo crían como si fuera hijo suyo. Edipo significa «pies hinchados», pues «Oidipous» (Οἰδίπους) proviene de las palabras griegas «oido» (hinchado) y «pous» (pie). Según la leyenda, sus pies fueron perforados por Layo con un clavo y atados con una cuerda cuando el bebé fue entregado al criado, lo que le dejó secuelas visibles en los pies. Al crecer, Edipo, como todos los jóvenes, está atormentado por su origen y va al oráculo y le dice lo mismo, que matará a su padre y se casará con su madre. Por eso, y porque ama a sus padres que no sabe que son adoptivos, decide abandonar Corinto. En un cruce de caminos, por una tonta disputa de tráfico, Edipo mata al jefe de una comitiva que resulta ser Layo, aunque Edipo no lo sabe. Edipo va a Tebas y se encuentra con que la ciudad está atemorizada por la esfinge. Edipo la vence en el monte Ficio al descubrir su acertijo y libera la ciudad porque la esfinge, frustrada, se suicida tirándose por un precipicio. En Tebas, donde están sin rey, nombran rey a Edipo y se tiene que casar con Yocasta con quien es muy feliz. La obra Edipo rey comienza cuando Edipo, ya rey de Tebas, habla a la muchedumbre que le pide una solución a la peste que arrasa la ciudad. Edipo ha enviado a su cuñado Creonte al oráculo y la respuesta que trae es que la peste se debe a la contaminación religiosa, puesto que el asesinato del anterior rey, Layo, no ha sido aclarado. Edipo se compromete a investigar la muerte de Layo y acaba descubriendo todo lo anterior: que el niño no fue asesinado por el criado, que Layo no fue asesinado por bandidos, sino por un hombre solo que resulta ser el propio Edipo. Por tanto, su investigación concluye así: Edipo ha matado a su padre y se ha casado con su madre. Entonces, Yocasta comprende todo, va a su habitación y se ahorca. Cuando Edipo la encuentra ya está muerta. La descuelga y, con las agujas de oro de su vestido, se atraviesa los ojos. Edipo pide a Creonte, el futuro rey, ser desterrado y que se encargue de cuidar de sus dos hijas, Antígona e Ismene, que por todo lo relatado, resultan ser también sus hermanas. 

Los últimos versos de la obra son los del corifeo: «…ningún mortal puede considerar a nadie feliz con la mira puesta en el último día, hasta que llegue al término de su vida sin haber sufrido nada doloroso». 

El corifeo viene a recordarnos que no nos fiemos, que hasta el rabo todo es toro, algo bastante contradictorio si creemos en el destino, pero para los creyentes añadiría que siempre se puede leer lo ocurrido como una tragedia predecible o predicha por algún oráculo. 

Según el relato de Sófocles, Edipo no tiene escapatoria. ¿Es esto motivo suficiente para creer en el destino? Los humanos necesitamos confiar en que hay un orden en el caos para no temer todo el rato que algo nos va a arrollar, que vamos a desaparecer sin dejar rastro en un instante. Pero la única verdad es la finitud. Todo se puede acabar ahora mismo, lo contemos como lo contemos. Los humanos tenemos la necesidad de que las piezas encajen, de que haya un sentido en nuestra vida, aunque sea subjetivo. Por eso los cuentos sobre el destino nos gustan tanto, porque todo cuadra (...) 


Yo no soy capaz de contar esta historia como Quico Cadaval, pero qué le vamos a hacer. De momento cuento la mía después de esta introducción en la que al final esperemos que Edipo sí escape a su destino. 

El resto del texto lo tenéis en la Revista del Centro Psicoanalítico de Madrid, concretamente aquí.

lunes, 23 de marzo de 2026

Zweig en la Radio (Como el agua, Onda Plana Santa Cruz)




A la vuelta de París le escribí a mi amigo Pepe:

Dentro de los grandes objetivos con el libro de Zweig, se han cumplido todos menos uno. He presentado el libro con Roberto y contigo, he presentado el libro en Guadalajara con Blanca dos veces porque en la primera no se cabía. Me han hecho varias entrevistas. He conocido a Jesús Ponce, el autor de Vivero, que vende el libro a las lectoras de Zweig en la librería El halcón maltés. Lo he presentado también en la Biblioteca del Retiro con mi amigo Juan Ignacio de maestro de ceremonias. En las presentaciones ha habido varios "sold out". He estado en un podcast con buena audiencia y he conocido Ignatius. He ido a Murcia, Cartagena, Barcelona, Toledo y la semana pasada, como fin de fiesta, presenté el libro en el Colegio de España de París (ver debajo). Ya solo me falta ir a tu programa de radio.


En el programa que tenéis completo aquí hablamos de la vida y el misterio de la creación artística. También recorremos varios temas incluidos en la banda sonora del libro que tenéis en Spotify y que definen la época de Stefan Zweig.

Y ya solo me queda darles las gracias a mis amigos Esperanza y Pepe.






miércoles, 25 de febrero de 2026

Llegamos a París... y regresamos







Lo pasamos muy bien en la presentación del libro el 21 de enero en el Colegio de España de París en el marco de las Nuits de la Lecture. Las Nuits de la Lecture son una actividad que organiza la ciudad de París y en este caso colaboró la Biblioteca del Colegio de España con la presentación del libro Todos me preguntan por usted, señor Zweig. Quiero darle las gracias a Marta Vila, la bibliotecaria, por la estupenda organización.

Fue una presentación con forma de un taller literario en el que los participantes pudieron intervenir y los distintos ejercicios propuestos sirvieron como guía para comprender la vida y obra de Stefan Zweig. Uno de ellos es el siguiente en el que se destacan los lugares más importantes de París para Zweig:



¿Cuál sería tú lugar de París al que siempre volverías?
Puedes contarlo en los comentarios. Yo, a bote pronto, volvería al París de cuando llegué la primera vez con un Tour de Indurain y nos bañamos en las fuentes de Trocadero. O al París de 1997 en el que inventamos una bohemia propia a los pies de Montmartre. O al Canal de San Martin. Siempre al Canal de san Martin. Y también a la azotea del Hélène Boucher, o a los paseos buscando las huellas de Zweig o de Freud o de otros psicoanalistas o escritores, o en bici a Saint-Cloud, o a mi barrio actual, el XVIe.





lunes, 12 de enero de 2026

Zweig en el Colegio de España de París


A veces los deseos se cumplen: la semana que viene nos vemos en París porque presento el libro Todos me preguntan por usted, señor Zweig en El Colegio de España de París!!! 


Stefan Zweig dijo esto de París en El mundo de ayer:

«Para amar París correctamente, en realidad habría que haber conocido antes Berlín. En París la herencia de la Revolución seguía viva; el obrero se sentía tan libre como su patrono, el camarero estrechaba la mano del general, y nadie se inclinaba ante nadie».

«París fue para mí la ciudad de la libertad espiritual, donde nadie preguntaba de dónde venías, sino qué eras capaz de decir y de pensar».

«En ninguna otra ciudad me sentí tan inmediatamente acogido, tan liberado de toda presión social, tan plenamente autorizado a ser yo mismo».

«Allí comprendí por primera vez que la cultura no es una cuestión de jerarquías ni de títulos, sino de intercambio vivo entre los hombres».

«En París, el arte no estaba encerrado en museos; respiraba en los cafés, en las calles, en las conversaciones nocturnas».

«El Barrio Latino fue para mí durante años el verdadero centro del mundo, porque allí convergían todas las lenguas, todas las ideas y todas las esperanzas».

«París me enseñó que la verdadera patria del escritor es el idioma y la comunidad espiritual, no la nación».