jueves, 10 de noviembre de 2011

Nanorrelatos para el 20-N

Aparte del nombre de un coche indio, nano es un prefijo que en Sistema Internacional de Unidades indica un factor de 10-9. O sea que si lo ponemos delante de algo se convierte en algo muchísimo más pequeño. Si el segundo que gastas en leer estas palabras te parece corto, imagínate cómo será un nanosegundo...

Hoy os traido la propuesta del diario El País: "escribir un brevísimo relato inspirado en la política y/o las elecciones que se publicará durante la campaña electoral. Es el mismo desafío que hemos propuesto a varios periodistas del diario y que proponemos a los lectores. Los textos no podrán superar los 280 caracteres y girarán sobre política y/o elecciones. Un jurado, formado por tres periodistas de EL PAÍS, elegirá a los lectores ganadores del concurso, que se darán a conocer el 20N."

Os pongo ejemplos. Dos de escritores consagrados y dos de concursantes:

La minoría

Ligera, en una esquina, frente a la ventana abierta, la papeleta tembló con el cambio de aire, rotó, pareció levitar, se dobló como una ola, como un caballo rampante, destacando sobre el resto de papeletas. La mano la esquivó y levantó la de siempre.
                                                                                                                   Andrés Neuman

Enigma

En la mesa de al lado, mientras yo apuraba el gin tonic de media tarde, un hombre calvo preguntó a otro de barba blanca:
- Si se diera el caso de que Rubalcaba fuera un Rajoy de izquierdas y Rajoy un Rubalcaba de derechas, ¿quién ganaría las elecciones?
                                                                                                                    Juan José Millás



En campaña, se acerca el político con una amplia sonrisa, da los buenos días por doquier, estrecha la mano de los vecinos que pasean por la plaza. Le da propaganda a una madre, una piruleta de fresa a la niña. ¿Mamá, ese hombre es vendedor de chuches? Algo así, hija.
                                                                                                                      Mareva


A las doce el abuelo apagó la tele, dejó caer el mando sobre la mesa y soltó esa frase que aún hoy hace que tiemblen las ventanas del salón. "La política es un deporte en el que debaten dos españoles y siempre gana Alemania".
                                                                                                                       barriosanchez


¿Os animáis a participar?



lunes, 7 de noviembre de 2011

¡Indignaos!

Como tantas veces voy a contradecirme. Es verdad que hay que pasar a la acción, pero también hay que informarse y reflexionar e inventar argumentos que rompan todas esas convicciones que nos inundan y que no son verdad. Pasar a la acción también esto.

Os traigo al patrón del movimiento de los indignados, a Stéphane Hessel. El texto completo de su libro ¡Indignaos! lo podéis encontrar aquí. Él mismo resume su texto al finalizar con estas palabras:

¿Cómo concluir este llamado a la indignación? Diciendo todavía lo que, en ocasión del sexagésimo aniversario del programa del Consejo Nacional de la Resistencia dijimos el 8 de Marzo del 2004 -- somos veteranos de los movimientos de resistencia y fuerzas de combate de la Francia Libre (1940-1945) -- que ciertamente "El nazismo fue derrotado, gracias al sacrificio de nuestros hermanos y hermanas de la Resistencia y a las Naciones Unidas contra la barbarie fascista. Pero esta amenaza no ha desaparecido y nuestra ira contra la injusticia sigue intacta". No, esta amenaza no ha desaparecido por completo. Convoquemos una verdadera insurrección pacífica contra los medios de comunicación de masas que no propongan como horizonte para nuestra juventud otras cosas que no sean el consumo en masa, el desprecio hacia los más débiles y hacia la cultura, la amnesia generalizada y la competición excesiva de todos contra todos."

A todas las personas que harán el siglo XXI, les decimos con afecto:

CREAR ES RESISTIR; RESISTIR ES CREAR.

P.D: Espero que lo disfrutéis tanto como yo, y que encontréis ese motivo de indignacion que os haga sentir vivos.

Si como indignados sabemos crear un estado de opinión distinto de la ignorancia que se pregona actualmente como ideal supremo, algo habremos hecho. ¿Qué se os ocurre? Por cierto, mañana nos vemos en la Biblioteca a las 19 h.
 

jueves, 3 de noviembre de 2011

Achensee

Este verano conocí el Achensee, un lago natural que hay en el Tirol casi a mil metros de altitud. Vivimos una semana en un pueblecito llamado Wiesig y el Achensee estaba al lado. Bastaba con subir un par de kilómetros de carretera y allí estaba el precioso lago de diez kilómetros de largo, y un poco más allá, Alemania.
Ahora es un lugar muy turístico con barcos de vapor, embarcaciones de vela, playas, rutas a pie, teleféricos, avalanchas de muniqueses que llegan el fin de semana a hacer picnic... Además en invierno debe estar rodeado de pistas de esquí, pero también resulta que es uno de los lugares donde se inventó el turismo:
El archiduque Fernando II de Austria llevó barcas venecianas para entretenimiento de su corte en el siglo XV. Al Achensee llega desde 1889 el primer tren de cremallera de Europa, naturalmente de vapor, que parte de Jenbach en el valle de Innsbruck. En 1895 la venezolana Teresa Carreño compuso a orillas del lago su dificilísima Serenata para cuerdas mientras impartía un curso de verano. También en verano, pero en 1900, se encontraron Freud y Fliess y allí empezó su largo desencuentro tras un plagio inconsciente de Freud. Seguro que han pasado muchas más cosas interesantes allí, pero la verdad es que yo escribo de oídas, porque lo único que os puedo asegurar que el lago está allí, al menos este verano estaba.
Si es que realmente existe, durante más de cien años las clases altas de Europa han veraneado en él y ahora resulta que dejan ir a cualquiera...

¿Nos podéis hablar de algún sitio en el que hayáis estado y al que seguramente no hayamos ido los demás?

jueves, 27 de octubre de 2011

La frase del mes I



Mira que odio las campañas de ING. Me desagrada su persistencia, su omnipresencia, imaginar la pasta que se gastan en publicidad... Pero tengo que confesar que me he enamorado de esta frase:

En mi opinión, cuando aprendes eres los otros; y cuando desaprendes eres tú.

El ejercicio de esta propuesta es jugar con la frase, aprenderla, desaprenderla, construirla, deconstruirla...

domingo, 23 de octubre de 2011

En el bolsillo


El juego es éste:
Mira en tu bolsillo, o en tu bolso y elige un objeto. Cuéntanos algo de él y, si quieres, de ti.

Yo he elegido mi carnet de la biblioteca. Tengo otro igual en el coche porque lo perdí temporalmente y me lo volvieron a hacer. No me gusta ninguna de las dos fotos. Creo que lo he elegido porque el que de verdad me gustaba era mi carnet viejo, casi saliéndose de su plástico envejecido, con una foto mía con menos de 20 años y un montón de pelo. Estaba orgulloso de mi número por lo bajo que era en esta ciudad en la que tienen carnet hasta los gatos. Creo que era el 956.

domingo, 16 de octubre de 2011

15-M. Basta de frases. Es hora de pasar a la acción

Creo que con frases sólo no basta. Es hora de pasar a la acción.
Esto que digo es una paradoja, porque el 15-M es pura acción. Su ola está dando la vuelta al mundo y vuelve. Sí, pero ahora, ¿qué hacemos? ¿Qué podemos hacer?
Aquí sí que os pido que seáis creativos. Es urgente, pero más que urgente es necesario.

Yo por mi parte creo que lo más sensato será salir a la calle y no dejarla durante años. Tal vez no dejarla nunca.

lunes, 10 de octubre de 2011

Paranoicos

Cuando llegamos a vivir a nuestra antigua casa, a la vecina, una señora octogenaria vestida de negro, le faltó tiempo para darnos la bienvenida y empezar a hablarnos mal de los otros vecinos del rellano. Según su relato, las hijas de estos vecinos entraban en su casa cuando ella salía a hacer la compra para utilizar el teléfono y hablar con sus novios ocasionándole un gasto importante en su factura de teléfono. Todo era creíble. Nos contó detalladamente cómo fue que les dejó las llaves una vez y los otros debieron hacer una copia. Ella sabía perfectamente cuándo entraban porque había sutiles rastros que a ella no se le escapaban. Un día le revolvían un cajón y desaparecía una joya, otro echaba en falta dinero en metálico. Nosotros nos miramos y pensamos que vaya suerte la nuestra, que dónde nos habíamos metido. Después conocimos a los supuestos piratas y a sus hijas y resultaron ser gente encantadora, pero en aquel momento estábamos preocupados. Teníamos que haberle preguntado cuánto dinero le gastaban de teléfono o si no habría sido ella la que había revuelto el cajón y luego lo había olvidado, pero todo lo contaba con una vehemencia y un grado de certeza que nos convenció. Bueno, nos convenció un rato hasta que nos dijo que también le entraban a robar pequeñas cantidades de detergente. Aquello era demasiado. Nadie entra a una casa a robar un vaso de detergente salvo si es la casa de un paranoico.
 
La vida del paranoico es dura, muy dura y si no, que le pregunten a Schreber. Hay grados, desde luego, pero sentir que todos los demás te quieren hacer mal no debe ser agradable. El paranoico se ha criado normalmente en un medio en el que todos desconfían, en el que siempre se espera lo peor, en el que las amenazas están más presentes que las alegrías, las caricias o el amor. Y lo peor de todo, el paranoico está tan seguro que es muy difícil que cambie, porque no termina de escuchar.

Pensaréis que ser paranoico es algo horrible, y no os falta razón, pero también tiene sus ventajas. Hoy, en el Día de la Salud Mental no voy alabar las virtudes de serlo, pero, por ejemplo, se puede decir que:

Ser paranoico es horrible, pero te engañan menos que a la otra gente
Ser paranoico es horrible, pero eso sí, siempre tienes razón

¿Se os ocurren más finales para esta frase?

Ser paranoico es horrible, pero...